Durante los últimos 50 años la valoración de la educación artística en los sistemas escolares ha ido cambiando gracias al pensamiento de algunos autores que han generado teorías en las que se le asigna un valor cognitivo, buscando dejar atrás la valoración recreativa imperante en la mayoría de los sistemas.

Buscando responder al sentido del educar en el arte en el actual contexto sociocultural, en el año 2006, la UNESCO lleva a cabo la “Conferencia Mundial sobre Educación Artística: construir capacidades creativas para el siglo XXI”.

Fruto del diálogo y las deliberaciones realizadas, respecto al rol de la educación artística para mejorar la calidad de la educación, surge el documento “Hoja de ruta para la educación artística”, donde se trazan los principales objetivos que la formación artística debe cubrir para el desarrollo de una sociedad creativa y sensibilizada a la cultura.